Motion graphics suena a cosa de Hollywood, pero en realidad es mucho más cercano de lo que crees. Son esos vídeos que mezclan animación, diseño y texto para explicar algo de forma rápida, visual y con estilo. Sirven para contar ideas complejas sin que nadie se duerma, presentar productos, dar vida a datos aburridos o hacer que una marca se mueva con arte.
Nada de planos eternos ni vídeos que nadie quiere ver. Aquí hablamos de ritmo, color y mensajes que entran por los ojos y se quedan en la cabeza. Si necesitas que algo se entienda fácil, se vea potente y parezca moderno sin caer en lo típico, esto es lo tuyo.
Diseñamos y animamos desde cero: textos, iconos, personajes, logos, gráficos… y lo montamos todo para que funcione como un tiro en redes, en una feria o donde lo pongas. Porque lo que no se mueve, se queda atrás.
El vídeo y la fotografía profesional no son un extra: son la forma más directa de mostrar lo que haces, cómo lo haces y por qué lo haces mejor que nadie. Hacemos sesiones de fotos, vídeos corporativos, piezas para redes, entrevistas, spots y lo que se tercie. Si necesitas algo elegante, cañero o que rompa con todo, lo montamos con cabeza y con mucho ojo. Porque si no impacta, no vale el disparo.
Creamos piezas de motion graphics para comunicar de forma clara, dinámica y visualmente atractiva. Desde carteles animados para artistas, menús digitales en pantallas, hasta gráficas en movimiento para redes y eventos. Tipografía, ilustración y ritmo al servicio del mensaje. Diseño que se mueve, capta la atención y se entiende en segundos. Ideal para cuando el estático ya no basta.
Desarrollamos animaciones y efectos visuales en 3D para spots, cortometrajes y piezas que necesitan un plus de impacto. Modelamos, texturizamos e iluminamos para crear escenas creíbles o imposibles. También hacemos renders de producto para mostrar ideas antes de fabricarlas. Ideal para presentaciones, packaging o publicidad. Si lo puedes imaginar, lo podemos animar. Y si no lo imaginas, ya lo hacemos nosotros.
No tenemos dinosaurios ni explosiones, pero sí ideas claras. Grabamos, editamos y lo dejamos fino para que tu vídeo cuente, convenza y quede de categoría.
¿Un cartel que se mueve? ¿Un menú que baila? Creamos piezas animadas que explican, venden y enganchan. Porque si no se mueve, no destaca. Y destacar es lo suyo.
Modelamos en 3D lo que aún no existe, le damos luces, texturas y movimiento. Sirve para vender, soñar o flipar. ¡Si puede ser las tres mejor!
Tienes la idea, la chispa y las ganas. Solo te falta el equipo que lo grabe, lo edite y lo deje redondo. No lo pienses más: tu proyecto merece verse (y oírse) como se merece. Luces , cámara…
Sí, hacemos vídeos, pero no nos enrollamos como en el programa de Garci. Tú nos cuentas qué necesitas y nosotros nos encargamos del guion, rodaje, edición y magia final. Nada de planos eternos ni silencios incómodos. Aquí todo tiene ritmo, intención y un final digno de aplauso. Si aun tienes dudas, puedes que estas preguntas frecuentes te ayuden.
No hace falta que vengas con el guion bajo el brazo. Si tienes una idea, un objetivo o simplemente sabes que “quieres un vídeo pa’ petarlo”, con eso tiramos. Nosotros te ayudamos a bajarlo a tierra: guion, estilo, tono y duración. Eso sí, si tienes referencias o sabes lo que no te gusta, mejor que mejor.
Desde vídeos corporativos hasta reels para redes, pasando por entrevistas, spots publicitarios, presentaciones de producto y vídeos de eventos. También hacemos vídeos explicativos animados, piezas para ferias, y si nos apuras, ¡hasta la comunión de tu sobrino con dron! Nos adaptamos al formato y a la plataforma, pero siempre con estilo y calidad.
Son gráficos en movimiento: textos, formas, ilustraciones o iconos que se animan para explicar, destacar o decorar. Muy útiles para redes, pantallas digitales o presentaciones. Por ejemplo: carteles animados para conciertos, menús digitales para bares o infografías que no aburren ni al más distraído. Si algo puede moverse y contar más, lo animamos.
Depende del tipo de proyecto. Un vídeo sencillo puede estar listo en unos días. Una animación más elaborada o una pieza en 3D necesita más mimo: puede tardar semanas. Eso sí, te damos tiempos realistas desde el principio y vamos al lío sin rodeos ni excusas de “se cayó el render”.
No te preocupes. Nosotros analizamos tu estilo, tu público y tus objetivos para ver si el 3D aporta o se pasa de rosca. A veces un render potente vende más que mil fotos. Otras, con menos se dice más. Pero si el 3D encaja… prepárate para brillar como en Toy Story, pero sin vaqueros.
Por supuesto. No todo se ve igual en Instagram, TikTok, YouTube o una pantalla LED de tres metros. Una vez tenemos el vídeo o animación base, lo adaptamos a los tamaños, duraciones y requisitos de cada plataforma. Vertical, cuadrado, con subtítulos, sin sonido… tú dime dónde lo vas a poner, y nosotros lo dejamos niquelao.